Viernes, 10 de agosto de 2007.- La cueva de Sopeña se ha convertido en uno de los puntos turísticos más visitados de la cuenca alta del Miera. Las campañas de divulgación, junto con la instalación de un punto de recepción de visitantes y otras mejoras que en breve se inaugurarán, ha incidido positivamente en el número de personas que se han acercado durante el año a ver la cavidad.
La Cueva de Sopeña se ha transformado en una auténtica recreación de la cercana Cueva del Salitre, cavidad con importantes pinturas rupestres pero en la que no se realizan visitas para garantizar su conservación. De esta manera, los visitantes pueden conocer de primera mano cómo era la vida en el Alto Miera durante el Paleolítico Superior, época a la que pertenecen las representaciones rupestres.
Junto a la representación de las negras y rojas pinturas datadas en el Solutrense (unos 18.000 a.C.), y a la recreación de un campamento paleolítico, el mayor interés de la cueva se encuentra en las oseras existentes en su sala interior, en las que se encuentran restos del enorme “Ursus Speleus”, el gigantesco oso de las cavernas extinguido hace miles de años. Todo ello en un imponente marco geológico, lo que explica el notable incremento de visitantes.
La cavidad
puede visitarse de 10:30 a 14:30 y de 16:30 a 19:30, con una duración de 45 minutos por visita, iniciándose las visitas cada media hora.