CULTURA PRESENTARá EN LA UNESCO LA PROPUESTA DE INSCRIPCIóN DEL 'ARTE RUPESTRE PALEOLíTICO DE LA CORNISA CANTáBRICA' EN EL PATRIMONIO MUNDIAL
La entrega de la propuesta la realizará el director general de Cultura, Justo Barreda, en representación de las comunidades de Asturias, País Vasco y Cantabria
Martes, 30 de enero de 2007.- Con la firma del director general de Bellas Artes y Bienes Culturales del Ministerio de Cultura, Julián Martínez García, y el visto bueno del Consejo de Patrimonio Histórico, reunido en Potes el 30 de octubre de 2006, el director general de Cultura del Gobierno de Cantabria, Justo Barreda, entregará mañana en la sede del Centro del Patrimonio Mundial de la UNESCO en Paris, la propuesta de inscripción del bien "Arte rupestre paleolítico de la cornisa Cantábrica" en la lista de patrimonio mundial.
Se trata de un proyecto liderado por Cantabria donde se incluyen cuevas con pinturas de las comunidades autónomas vecinas. Atendiendo a criterios de calidad y gestión de los conjuntos rupestres, la candidatura está compuesta por cuatro cavidades asturianas (Peña de Candamo, Llonín, Tito Bustillo y El Pindal), ocho de Cantabria (Chufín, Hornos de la Peña, El Castillo, La Pasiega, Las Monedas, El Pendo, La Garma y Covalanas) y dos del País Vasco (Santimamiñe y Ekain).
Con esta iniciativa de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, en colaboración con sus homólogas del Principado de Asturias y el Gobierno Vasco, se espera conseguir la ampliación de la inscripción como Bien Cultural en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, que en la actualidad disfruta Altamira, al resto del arte rupestre paleolítico cantábrico.
La aprobación de esta candidatura aportará a las comunidades autónomas implicadas beneficios muy destacables, y al mismo tiempo supone también un reto para las administraciones responsables, que se comprometen a una gestión eficaz y unitaria del bien a declarar.
Tras la entrega del proyecto, será evaluado por parte de los organismos consultivos pertinentes, que elevarán sus dictámenes y recomendaciones a la Secretaría del Comité del Patrimonio Mundial que, en su reunión del año próximo (junio/julio), estudiará la propuesta y adoptará una decisión al respecto. En estos términos, la declaración podría hacerse efectiva en un plazo inferior a dos años.