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| El presidente de la Sociedad Prehistórica, José María Ceballos, flanqueado por el director y el presidente de la Obra Social de Caja Cantabria, Juan muñiz y Francisco Rodríguez. |
Ignacio Barandiarán, primer catedrático de Prehistoria que tuvo la UC, impartió la última ponencia del 16º ciclo.
Jueves, 28 de septiembre de 2006.- La Sociedad Prehistórica de Cantabria, entidad organizadora del ciclo veraniego de conferencias sobre prehistoria de Puente Viesgo, ampliará en los próximos meses su calendario de actividades anuales con nuevos encuentros culturales “
para promocionar y difundir el patrimonio histórico y cultural de la región”, según señaló el presidente de la entidad, José María Ceballos, en el acto de clausura de la decimosexta edición de las charlas sobre prehistoria.
Ceballos confirmó la intención de la Sociedad Prehistórica de Cantabria de proseguir con las conferencias sobre prehistoria en los meses de verano, que comenzaron a impartirse en Puente Viesgo hace dieciséis años gracias a la iniciativa de los guías de la cueva Monte Castillo, y de ampliar la labor cultural de la entidad con nuevas actividades en las demás estaciones del año.
Justo antes de la clausura del ciclo de conferencias de Puente Viesgo, el profesor de Prehistoria Ignacio Barandiarán, primer catedrático de Prehistoria de la Universidad de Cantabria cuando ésta fundó la Facultad de Historia, impartió la última ponencia de este año con el título “
Adornos del Paleolítico Superior”.
Barandiarán, que dedicó su conferencia a uno de sus "
grandes maestros”, el investigador cántabro Joaquín González Echegaray, presente en el acto, hizo un amplio repaso a los adornos, joyas y ornamentos localizados en asentamientos prehistóricos del Paleolítico Superior, que hace miles de años sirvieron para numerosos fines sociales.
Desde collares a adornos domésticos
El catedrático de Prehistoria de la Universidad del País Vasco resaltó la gran variedad y abundancia de piezas decorativas encontradas en las excavaciones arqueológicas, desde colgantes, collares, brazaletes y muñequeras hasta incluso adornos domésticos realizados hace miles de años.
Según el conferenciante, estas joyas o adornos se han localizado en una vasta área geográfica y se elaboraban con todos los materiales disponibles en aquella época, principalmente huesos, astas, conchas, marfiles, marfil de mamut, toda variedad de rocas y barro seco o cocido.
Barandirarán agregó a estas materias primas el uso de partes de animales muertos o materiales orgánicos arrastrados por el mar, ya que el ponente incluso aludió al hallazgo de un diente grabado por ambas caras de un cachalote, “
que evidentemente no pudo ser capturado en aquella época”.
El ponente elogió la gran variedad de temas utilizados por los artistas del Paleolítico para embellecer estos adornos y joyas (representaciones humanas, de todo tipo de animales, tatuajes, grabados y muescas diversos) y precisó que “
fueron muchas veces objetos de comercio y de trueque entre las tribus porque se han encontrado muchos de ellos en lugares situados a cientos de kilómetros del origen de sus materia prima”.