|
|
"ALTAMIRA", POR GERARDO GARCíA
 | | Gerardo García |
Llevábamos varios años en los que parecía que el asunto de las visitas a la Cueva e Altamira se había encauzado, aunque siempre quedaba la pena de volver a tenerla cerrada a cal y canto..
Pero una vez más , la proximidad de unas elecciones , nos sitúa en un momento propicio, para que salte este asunto a la actualidad . Creíamos lejanos aquellos tiempos en los que fue noticia un alcalde encadenado a la verja de entrada de la cueva, en protesta por el cierre preventivo a que se había sometido , ante los datos alarmantes de conservación de las pinturas.
Fue entonces cuando se requirió a un grupo de científicos de nuestra Universidad, dirigidos por el catedrático Eugenio Villar, que hiciera los estudios pertinentes, para conocer, el estado real y los peligros que acechaban a aquella Capilla Sextina del Arte Cuaternario.
Dos años llevaban cerradas y al final el trabajo den los universitarios resultó claro y contundente.. Se marcaban unas pautas de visitas y se proponía seguir haciendo un seguimiento de las variables medidas como eran la temperatura , la humedad, renovación del aire color etc.etc, así como sus variaciones .
Creo recordar que eran tres grupos de visita diarios , compuestos por quince personas y con una duración de un cuarto de hora, con intervalos de minutos entre visita y visita.
Así parecía que quedaban , de momento,conjugados los dos intereses que se dilucidaban el turístico y la conservación de las figuras,siempre pendientes de las mediciones que se recomendaban mantener.
Pronto algunos intereses comenzaros a manifestarse inquietos por la dificultad y los plazos que se fijaban a las solicitudes de visita. Para calmar esta inquietud , se promovió la realización del proyecto de la Neo-cueva, que después de una laboriosa gestación se inauguró hace unos pocos años.
Ahora de nuevo y sin saber si están obtenidos resultados de los datos tomados que nos confirmen si se ajustan a la realidad, con un periodo de observación mas prolongado, , se vuelve a poner sobre el tapete la posibilidad de una nueva apertura, no se sabe si volviendo a la pauta marcada, por el estudio de nuestra Universidad, o sin saber porqué aquello se olvida y otra vez entramos en la disyuntiva entre explotación y conservación.
Dicen los papeles , que hay algunos politicos que han levantado su voz, pero no se dice nada de las razones y supuestos que nos vuelven a situar en aquellos años, cuando Rosino era alcalde de Santillana.
Mi preocupación es que no parece que ésta pueda ser una decisión circunscrita exclusivamente al ámbito poitíco y menos cuando existe un estudio cientifico nacional, que fue en su momento un modelo de alcance internacional
|